La buenas prácticas de Bernays


¿Quién ha dicho que mentir sea malo? Es arriesgado, ¡pero no es malo! Mintiendo se pueden hacer cosas muy grandes y se pueden cambiar muchas cosas. El 22 de noviembre se cumplirán 121 años del nacimiento de un gran maestro inventor de pequeñas mentiras que después se convirtieron en grandes obras de las relaciones públicas. He aquí mi homenaje:

Edward Bernays es considerado entre otras cosas como el padre fundador de las Relaciones Públicas. Fue publicista, periodista e inventor de la profesión. Trabajó junto con grandes compañías, siendo el encargado de llevar a cabo su comunicación y de lidiar con la opinión pública. Es el creador del comunicado de prensa y el responsable del comienzo del fin del hermetismo empresarial. Mostró interés por el Psicoanálisis de su tío Sigmund Freud y así lo aplicó en el marketing y la publicidad:

Popularizó entre las mujeres la costumbre de fumar cigarrillos llevando a cabo un gran desfile de féminas fumadoras por las calles de Nueva York -Torches of Liberty- y enloqueciendo a los vecinos de la gran capital. Gracias a sus anuncios hizo creer a los consumidores que el tabaco era bueno para la salud y de que se trataba de la mejor solución contra la tos y el dolor de garganta. ¡Mi garganta lo necesita!, pensarían a partir de entonces.

¿Se necesitan elevar las ventas de grasa animal de determinada empresa cárnica? Solo tuvo que elegir el mercado y el momento clave, y ¡puf! el bacon se popularizó como componente principal de los desayunos familiares estadounidenses.
También cambió el concepto negativo que las mamás tenían sobre el jabón de manos y contribuyó a divulgar su uso entre la familia media. La marca Ivory fue la gran ganadora, gracias a un concurso de tallar jabones en el que participaron 22 millones de niños estadounidenses.
Pero para ser sinceros Bernays hizo lo que mejor sabía con los huevos. ¡¿Qué?! Sí, nos daremos cuenta si volvemos a los años 50 y nos fijamos en cómo los preparados para pasteles invadían los mercados. Las mamás de entonces se negaban a comprarlas. Pensaban que estaban siendo engañadas ya que tales preparados instantáneos no lidiaban con el ideal femenino de pasarse horas y horas en la cocinando un gran banquete para la familia. Aquello era un “abrir y listo” y las ventas no subían, así que Bernays solucionó el problema mediando con la empresa de recetas caseras Betty Crocker. ¿La solución? Dejar incompleta la receta de todos los postres obligando a las mamás a añadir un huevo a todas las recetas. Así se sentirían útiles en el proceso de creación. ¡Era una idea brillante!
Quizás su mentira más importante fue una que ayudaría a los Estados Unidos a vender la idea de la guerra para el resto de los tiempos: “Nuestra función es hacer que el mundo sea un lugar seguro para la democracia“, pretexto que hoy en día permanece vigente.

“Indignados” en Turín



Comenzaron siendo unos pocos revolucionarios e incómodos que se manifestaban en internet. Y desde las redes sociales han conseguido ser decenas de miles en todo el mundo. 200 personas se congregaron por primera vez en Sol, y entonces había asambleas. Ahora eso es prácticamente imposible, por un motivo importante: son 20.000. Ninguno de los que inició el movimiento apoyado por las plataformas #Nolesvotes y #DemocraciaRealYa pensaba que traspasaría las fronteras de nuestro país y llegaría a convertirse en lo que ahora se conoce como la “revolución española”.

Son jóvenes, pensionistas, amas de casa, estudiantes y trabajadores, ancianos y mamás. Pero también están indignados con la clase política que los representan. Por ello llaman a un cambio general, al grito de “Democracia Real” y “No nos representan”. Hoy incluso ha podido verse una guardería improvisada en pleno Sol, donde los párvulos hacían talleres con pintura de dedo sobre cartones. “Hay profesores que han anulado las clases para poder darlas en la misma plaza”, exclama una alumna de la Universidad Carlos III. Otro joven pedía hoy apoyo desde Twitter para manifestarse en Nueva York. Y la verdad es que la propia red social se ha tornado en un elemento incendiario desde el 15 de mayo, cuando inició este movimiento. Miles de personas, por no decir millones, descargan su furia contenida durante años de injusticias políticas en una cantidad inmensa de información vertida a la red que resulta imposible de tratar por mucho que uno quiera. “Durante todo este tiempo lo hemos tenido en el corazón de todos, pero ahora está en el aire”, dicen sus mensajes. “No hay pan para tanto chorizo”, “600 euros, eso sí que es delito”.

Son miles los carteles que desde el corazón de Sol hasta la embajada española de Cracovia dejan su mensaje universal dirigido a los políticos. Este cartel es el que convoca en Turín a las personas que se sientan identificadas con la situación y deseen solidarizarse con los miles de “indignados” que están saliendo a la calle desde hace días en España:

Introduce el título aquí


El titular. Esa gran odisea a la que todo aprendiz de periodista tiene que afrontarse casi todos los días de su vida de facultad. Titulares motores, titulares sin verbo, breves, eficaces, sin comas ni puntos y sobre todo, objetivos. Pero no hemos de olvidar que cuando hablamos de titular, hablamos también de titular un film, una proyección, un cartel-en italiano llamado manifesto-, un producto o un elemento publicitario. He aquí un vídeo que enseña, objetivamente, la pequeña historia sobre su diseño. El arte del título.

Aquí os lo dejo

Scugnizzi di quartiere


“Gli scugnizzi eranno quelli dell´Ottocento e dei film neorealisti, questi del secolo XXI non corrono mai dietro ai tram, né schiamazzano. Il Quartiere Sanità era, molto tempo fa, una di quelle zone di Napoli da un morto ammenazzato al giorno. Da allora, di Sanità neanche parlarne, un quartiere dove il tempo si è fermato in alcuni casi.

I ragazzi di Sott´o Ponte, fanno delle altre cose, conoscono il teatro e il paloscenico, ballano, pratticano il taekwondo, judo e, tra poco, anche il rock acrobatico. Il suo professor, Vicenzo Pirozzi, regista di film e anche vecino del loro quartiere, fa qualche cosa per questi ragazzi. Alla Sanità, abitano tre tipo di ragazzi: quelli che vanno all´associazione di Pirozzi, quelli che giocano a pallone tutto il giorno e quelli che si “sfastíriano” (non hanno iniziativa). Ci saranno anche casi in cui sarà più facile aspettare la Camorra a chiamare sulla tua porta per offrirti 250 euro per cambio di un pacchetto di droga. Perché nel quartiere c´è il rischio anche di trovarsi nel mezzo di una sparatoria, ma i giornali parlano solo dei morti.

Per i ragazzi di Pirozzi cantare è la cosa che gli rende più felici. Cinquanta participano ogni giorno in questo proggetto, ci sono ancora centinaia di scugnizzi là fuori. I propri ragazzi dicono: “Il vero problema non è la camorra, è l´ignoranza. Noi lo diciamo ai nostri amici”. Un altro ragazzo, fuori dalla associazione, una volta disse al regista: “Non salirei mai su un paloscenico, io già mi metto scuorno (vergogna in Napoli) di guardarmi sullo specchio”.”

Los callejerillos eran aquellos del Ottocento y de las películas neorrealistas. Los del siglo XXI no corren más detrás de los trenes, ni tampoco gritan por la calle. El barrio Sanità era hace mucho tiempo una de aquellas zonas de Napoles donde había una persona muerta por amenaza al día. Desde entonces, de Sanità no se ha vuelto a hablar, un barrio donde el tiempo se ha parado en más de una ocasión.
Los chicos de Sott´o Ponte, hacen otras cosas, conocen el teatro y el escenario, bailan ,hacen taekwondo, judo y, dentro de muy poco, también el rock acrobático. Su profesor, Vicenzo Pirozzi, directos de películas y también vecino del barrio hace cualquier cosa por estos chicos. En Sanità viven tres tipos de chicos, los que van a la asociación, los que juegan todo el día con el balón y aquellos que no hacen realmente nada con su vida. Hay también casos en los que es más fácil esperar a que la Camorra llame a tu puerta para ofrecerte 250 euros a cambio de un paquete de droga. Porque en el barrio existe también el riesgo de encontrarse en medio de un tiroteo, pero los periódicos solo hablan de muertos. 

Para los chicos de Pirozzi cantar es lo que más felices les hace. Cincuenta participan cada día en este proyecto, pero todavía hay centenares en la calle. Los propios chicos dicen: “El verdadero problema no es la camorra, es la ignorancia. Se lo decimos a nuestros amigos”. Otro chico, fuera de la asociación, una vez dijo al director: “Jamás subiría sobre un escenario, ya me da suficiente vergüenza mirarme al espejo”.

Este es un resumen del argumento de un artículo encontrado en el magazine D, suplemento dirigido a mujeres, del diario La Repubblica de Italia. En él, se habla de los Scugnizzi de Barrio, los callejerillos de barrios napolitanos que no son educados ni en casa, ni en la escuela y, por tanto, pasan el día entero a tientas de lo que las calles del sur de Italia puedan enseñarles. El artículo trata específicamente de un grupo de chavales que acuden a la asociación Sott´o Ponte, del barrio Sanità. Allí, y bajo la atención de Vicenzo Pirozzi son educados en distintas actividades y deportes que realizan asiduamente. Lo que realmente me llamó la atención de este asunto fue que este artículo se encontrara en la sección “Moda” del magazine, y se basara en fundamentar esta información en un reportaje sobre las condiciones sociales de los chavales para, después, mostrar un verdadero reportaje fotográfico sobre los mismos vestidos con ropa de D&G, Polo Ralph Lauren y Burberry.

Los tiempos cambian


La afirmación más acertada desde siempre es aquella que decía “los tiempos cambian”. Ya lo dijo Dylan en el 64. Y si bien, nuestras vidas cambian, también lo hace el modo en el que nos comunicamos. Llamémoslo Narración transmedia.Un nuevo término acuñado hace muy poco tiempo que puede estar cambiando la vida de todos nosotros.

Se trata de la narración del siglo XXI. Los hechos ya no tienen un inicio, un desarrollo y un final, tal y como hacía Andersen con sus cuentos. Ya no se trata de ir al cine, ver un film y basta, se acabó la historia. Parece ser que ahora ésta se complica un poco más. Y parece ser entretenido.

En los últimos años está cambiando la forma en la que vemos las cosas, y también la forma en la que nos las cuentan. Transmedia es eso: comenzar siendo usuario de un contenido y convertirse en su propio protagonista. Consiste en continuar con la historia durante mucho más tiempo del habitual, emitirla en diferentes medios y a través de diferentes plataformas. Y lo más importante, compartirla con millones de personas y hacerlo desde varios puntos de vista, sin que nunca llegue a finalizar del todo.

El concepto no deja de ser un poco complicado, dado que también es innovador, pero si aún no ha quedado del todo claro, os invito a que veáis este pequeño repor: