C&A y la locura de las perchas


C&A, la cadena internacional textil holandesa, ha decidido innovar en sus retail brasileños con una iniciativa insólita. Aprovechando el Día de la Madre, la firma incorporó en algunas perchas de sus establecimientos un contador de likes.

Al parecer, el funcionamiento era el siguiente: los likes recibidos en su página de Facebook se reflejaban en las perchas de los establecimientos gracias a un contador instalado en todas ellas. De esta manera, las mamás brasileñas lo tendrán mas fácil a la hora de elegir un vestido u otro cuando se encuentren indecisas. ¿Cómo?: sometiéndolo al criterio de la mayoría. El mayor número de likes en cada prenda indica que ha sido votada por el público general en mayor número de ocasiones. Seguramente así se verá todo más fácil.

Se trata de una iniciativa integradora que recuerda al crowdsourcing -en el que una mayoría es invitada a formar parte de una decisión empresarial gracias a sus aportaciones que, en este caso, van más dirigidas a facilitar la compra de un consumidor-. ¿Servirá para aumentar las ventas de determinadas prendas seleccionadas? Lo que sí es seguro es que las mamás de Brasil acabarán llevando todas lo mismo por la calle.

C&A moda surgió en Sneek (Holanda) y, aunque no lo parezca, nació hace más de 170 años gracias a los hermanos Clemens y August Brenninkmeijer.  En los últimos años la cadena ha conseguido mantener sus franquicias en pie en parte gracias a la renovación parcial de su imagen.

Para acompañar os dejo este vals cantado por los músicos del metro de Berlín, curiosamente promocionado por C&A. Puros años 30:

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Amaya Arzuaga, diseño y 2.0


Amaya Arzuaga inaugura hoy su tienda online. La e-tienda de la diseñadora está disponible desde hoy en todo el mundo, excepto en los países donde tienen firmado un contrato de exclusividad para vender online su primera colección.

Además de los productos disponibles en tienda, la empresa ofrece un servicio exclusivo, denominado “Amaya Arzuaga bajo encargo”, con el que comprar cualquiera de sus originales prendas de colección siempre , en o fuera de la web, incluso fuera de stock. Junto a todas las colecciones prêt-à-porter también están disponibles la colección de zapatos, ropa de cama –Amaya Arzuaga Inside– y el original vino ‘Amaya Arzuaga colección’, un Ribera del Duero de producción limitada con un estilo soberbio y muy urbano.

La tienda online ha desarrollado para todos sus envíos un delicado proceso de empaquetado, donde el packaging está, más que nunca, en consonancia con la calidad estética del producto. Puedes ver la ‘carta’ con todos sus diseños aquí.

La diseñadora burgalesa, que inauguró su primera tienda en Madrid en el año 2000, recientemente colaboró con Mercedes-Benz en el diseño de uno de sus automóviles. Amaya Arzuaga es sinónimo de esfuerzo y éxito joven.

El caso Cadbury


Renovarse o morir. Es cierto que siempre llega el momento en el que un cambio de imagen es necesario para la marca. A veces es por la simple adaptación a los tiempos; otras, se hace para superar una etapa de crisis o, incluso, por el simple deseo de arriesgar o innovar. Lo que sí es cierto es que cambiar la imagen de una marca supone un reto importante, pues requiere también un cambio en la estrategia de comunicación.

Un claro ejemplo de lavado de cara es la marca inglesa de chocolates Cadbury. Si bien es cierto que, en este caso, el cambio en el tono de comunicación fue definitivamente radical, el éxito de su estrategia fue rotundo. El nuevo mensaje que consiguieron transmitir con las chocolatinas a través de los nuevos anuncios salvó a la empresa de una posible quiebra.

La empresa Cadbury, más conocida como Cadbury Dairy Milk -redundando en el concepto lácteo del producto-, nació en 1905 en Reino Unido. Desde entonces, la marca lidera el mercado inglés en este tipo de productos. ‘Glass and a half‘ -vaso y medio- es el lema que la empresa introdujo en 1928 refiriéndose al contenido extra de leche que poseen todos sus productos.

Uno de los símbolos de la marca fue Caramel Bunny, una conejita convertida en símbolo del chocolate que llevaba consigo el eslogan ‘Take it easy’. Así se anunciaban las tabletas de la marca durante las décadas de los 80 y 90:

El cambio radical se produjo a partir del año 2007:

Ese año Cadbury lanzó su campaña más conocida, ‘Gorilla‘: un gorila tocando una batería efusivamente. La campaña fue premiada y elevada por todo lo alto, pero también recibió numerosas críticas, pues era inviable que para comprar un chocolate tuvieran que venderte un gorila tocando en una banda. Sin embargo la empresa se atribuía los honores diciendo que la alegría y la expresión enérgica de tocar una batería era comparable a la de comer una tableta suya de chocolate. Inteligente.

El segundo comercial del mismo tipo comenzó a emitirse al año siguiente. Esta vez, ‘Trucks‘ mostraba cantidad de camiones a toda velocidad corriendo por una pista de aterrizaje al anochecer.  Una vez más la sensación y el impacto dejaban ciego al chocolate con leche.

En 2009, ‘Eyebrows‘ nos deleitó con una pareja de niños, vestidos con los colores de la marca, que movían enérgicamente sus cejas al ritmo de una música electrónica.

El cuarto comercial de la marca, ‘Chocolate Charmer‘, muestra un científico mezclando los dos ingredientes esenciales de Cadbury, chocolate con leche, como si se tratara de columnas de barro colorido retorciéndose en tornos de alfarero.

Dancing Clothes‘ fue la quinta, y hasta ahora última, joya de ‘Glass and a Half Productions‘. Se estrenó en 2011 y en ella la marca es representada por multitud de vestidos y trajes enormes humanizados bailando en un ropero convertido por un momento en escenario de locuras. ¿Cuál será la emoción que nos preparan para 2012?

En este sentido, el éxito de Cadbury se fundamenta en seguir una fiel estrategia comunicativa que basada en el storytelling -o narración de contenidos-, y aunque aparentemente no mantenga ninguna relación con su producto, sí resulta útil, pues en ningún momento se hace mención a sus atributos físicos. Desde entonces Cadbury no es chocolate, ni siquiera aquella conejita Caramel Bunny. Se trata más bien de una ración de vaso y medio de energía, dinamismo y vitalidad. Un lavado de cara capaz de transmitir unas sensaciones que de otra manera sería imposible hacer.

La publicidad es una herramienta poderosamente mágica.