Desde siempre con limón, desde ahora con naranja.


     Nada malo puede pasar cuando el verano asoma la cabeza: con la fresca vamos más destapaditos, nos apetece sonreír más y tenemos mucho tiempo para relajarnos y desconectar de la rutina. Pero el verano no solo trae consigo momentos, también tiene sensaciones: el verano huele a sol, a mar y montaña y a partir de ahora a naranja. Y si no, que se lo pregunten a los visitantes de este centro comercial:

Cruzcampo acaba de lanzar una nueva cerveza con un sabor único, Shandy Naranja. Y es que en un primer momento lo que verdaderamente llama la atención es su olor afrutado. Pero su sabor es totalmente nuevo, refrescante, y compagina a la perfección con la suavidad de la cerveza. La naranja le aporta un toque diferente, fresco y además ha llegado para quedarse, ¡y lo ha hecho en la mejor época!

Este nuevo sabor responde a las necesidades de un mercado español que demanda permanentemente la presencia de la naranja en los refrescos. Cruzcampo fue la primera cerveza con sabor en el mercado hace la friolera de 20 años y, al parecer, ahora ha encontrado su media naranja. Si os apetece conocer algo más, aquí os dejo su aplicación para facebook, la cerveza tendréis que probarla. 

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Ya sabéis, ¡nuevo verano, nuevas experiencias con #ShandyNaranja!

La emoción de salir de la caja


‘Qué fueron y cómo se desarrollaron las II Jornadas Outbox de Creatividad’

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Emocionante”. Así describen algunos estudiantes su experiencia como asistentes a las jornadas. Es inusual ver a un chaval salir motivado de unas charlas, incluso más difícil aún hacer que cientos de ellos madruguen a las ocho de la mañana para sentarse frente a una larga ponencia de varias horas. Sin embargo, algunos consiguen a veces lo imposible. Por eso mismo, y como esto es algo diferente, considero oportuno de todos y cada uno de los ponentes que acudió a las Jornadas Outbox, una iniciativa que he estado llevando a cabo junto con otros cinco estudiantes de mi universidad desde hace meses y que parece haberse fundido en un intenso pero breve orgasmo creativo.

Durante los pasados 14 y 15 de marzo, cientos de personas “salieron de la caja” la semana pasada durante la celebración de la II edición de las Jornadas Outbox de Creatividad, una iniciativa llevada a cabo por un grupo de estudiantes de la Universidad de Alicante, entre los que el menda ha de incluirse. A lo largo de dos intensos días, los inscritos al evento pudieron disfrutar en persona de las ponencias de 15 profesionales de los más variados ámbitos, siempre relacionados con la creatividad. La acogida fue muy positiva ya que la iniciativa Outbox surgió el pasado año con las I Jornadas de Creatividad y cosecharon gran éxito dentro de la propia Universidad.

Rafa Bonichón lleva más de veinte años trabajando para grandes marcas como creativo publicitario y fue el primer encargado de impulsar a los chavales a salir de la caja. La ponencia de Bonichón no pasó en vano, pues reivindicó en los estudiantes no dejarse cegar por la tecnología, ya que “las herramientas no pueden quitar protagonismo a lo que realmente posee valor”, que son las ideas, por lo tanto, continuó Bonichón “es esencial mantener los pies en la tierra y no perder contacto con la realidad”. Su exposición alcanzó la efervescencia cuando exclamó que la creatividad es algo imposible de aprender, sino que es una actitud. Para ello debemos seguir luchando contra nuestras propias limitaciones y hemos de tener presente que “ya no vendemos productos, sino que contamos historias”.

El siguiente ponente que continuó llevando a la práctica la esencia de Outbox fue Jorge Martínez, fundador de la agencia murciana Germinal Comunicación. Durante poco más de una hora la emoción se apoderó del Salón de Grados donde se celebraban las jornadas al tener delante al creativo que dio a luz la conocida campaña “Pastillas contra el dolor ajeno”, para Médicos sin Fronteras. Martínez explicó con todo detalle el origen y desarrollo de su premiada campaña e instó a los jóvenes a mantener una actitud permanentemente positiva y constante.

“Yo no he traído presentación, me he traído un libro”. Alrededor de 500 personas escuchaban estas palabras atentamente al mejor creativo de España. La presencia de Toni Segarra -fundador de S.C.P.F.- llenó por completo tanto el interior como el exterior de la sala, donde tuvo que instalarse una pantalla para la retransmisión de la ponencia en directo. El publicitario se servía de las “Nuevas cartas a un joven poeta”, de Joan Margarit, para explicar que la nueva publicidad tiene mucho de poesía. Junto con otros dos grandes creativos, Jorge Martínez y Rafa Antón -fundador de la agencia recién nacida, China-, estableció un agradable coloquio, con gran número de intervenciones, en el que se desafió a los estudiantes a aceptar el cambio que les viene y adaptarse a él.

La primera mañana del evento la concluyó el fundador de la agencia barcelonesa Honest&Smile, Ignasi Giró, quien gracias al dinamismo de su exposición animó a los jóvenes a “buscar el camino correcto y evitar tropezar con las piedras con las que uno ya se ha tropezado antes”. Además, Giró presentó y sorteó entre los asistentes un ejemplar de su proyecto personal recién lanzado, The Love Box, y aprovechó para sacar en los jóvenes unas cuantas sonrisas.

A muchos les sirvió para despertar de la cotidianeidad y disfrutar de la larga experiencia de los ponentes del primer día. Sin embargo, el segundo día no pasó en vano, ya que fue cuando resultó más notable la aplicación de la creatividad a diferentes y variados ámbitos. El conocido experto en neuromárketing, Néstor Braidot, despertó a los asistentes del sueño de primera hora de la mañana con su intensa pero brillante ponencia. Con respuesta a preguntas como “¿cómo funciona el cerebro de los consumidores?, ¿qué conexiones se realizan en la mente y cómo podemos tenerlas en cuenta?”, Braidot dejó claro que racionalizamos nuestras decisiones, en ocasiones, incluso antes de ponerlas en marcha; y que la creatividad es una cualidad que es posible ejercitar y desarrollar. El ponente motivó a los estudiantes a ejercitar su cerebro y a acercarse sin miedo al desconocido mundo del neuromárketing.

Si bien la primera ponencia de la mañana del jueves se llevó a cabo con intensidad, la siguiente estuvo repleta de un continuo de emociones a flor de piel, de hecho, el ponente Fernando Beltrán, poeta y nombrador, fue uno de los mejor valorados durante las jornadas. Con un discurso emotivo e impecable,  Beltrán relató su experiencia personal desde sus inicios. Tal y como explicó, aprendió a “comer de otras cosas” hasta poder vivir de la poesía, sin embargo su trabajo actual es el más reconocido: él es el encargado de poner nombre a más de 500 empresas diferentes entre las cuales se sitúan numerosas marcas de reconocido prestigio, como Amena, Opencor o Faunia. El “nombrador”, como quiere ser reconocido, cerraba su ponencia motivando a los jóvenes a buscar un oficio que les llene en realidad, más que por sus propia garantía de éxito. Si bien sirve de ejemplo su estudio personal fue creado en 1989 y recibe el nombre de “El Nombre de las Cosas”.

La mañana del jueves se zanjó con una mesa redonda en la que la diseñadora Eva Guadalupe demostró las claves para llevar a cabo de manera eficaz el branding de una buena empresa. Igualmente, incentivó a la participación en los asistentes gracias a la colaboración con otros profesionales, como Rafa Bonichón, Jennifer Hernández y Germán Navas (fundador de Made in German) -estos dos últimos ponentes del año anterior-. Gina Tost fue la única ponente que no puso asistir al evento. No obstante intentó retransmitir en directo su ponencia que, por problemas técnicos, no pudo terminar con éxito. Sin embargo, su breve aportación dejó en los asistentes un muy buen sabor de boca.

La organización de las Jornadas Outbox llevó también a cabo un concurso de piezas gráficas para los estudiantes que quisieran participar. De la misma manera, al final de la jornada, se entregaron una serie de premios muy valorados entre los participantes.

Outbox no sólo se quedó en las ponencias de mañana. Durante las dos tardes se llevaron a cabo cuatro actos diferentes para los estudiantes inscritos, esta vez en grupos más cerrados. Los talleres de tarde buscan la interactividad con los asistentes y gracias a la cercanía y jovialidad de los ponentes motivaron a los jóvenes que acudieron a sus charlas. Pablo J. Vizcaíno buscó cómo aplicar la creatividad dentro del sector educativo gracias a unos conocidos juguetes de construcción con los que jugaba de pequeño y  con los que todos nos hemos sentido reconocidos en algún momento. Belén Torregrosa dejó a los estudiantes con la boca abierta con su exposición sobre la ‘supernormalidad’ y el storytelling aplicado al cuento de ‘El Principito’: “hoy en día es necesario contar historias creíbles y muy cercanas al público”. Citoplasmas instaló en un aula un improvisado taller de stop motion. Asimismo, su fundadora, Irene Iborra, mostró alguna de sus creaciones e interactuó con los alumnos en un taller práctico de ‘light-painting’ en plena oscuridad. Por último, los asistentes estimularon su creatividad con los tres jóvenes encargados de llevar adelante una plataforma online barcelonesa conocida como Brief&Chips, creando modelos originales y funcionales de briefing y aplicándolos a las últimas tendencias en publicidad.

Personalmente, podría definir las ponencias de las Jornadas Outbox como una unión entre la visión experimentada de unos profesionales -ejemplos de renombre-, aunada con la energía y la nueva perspectiva de otros, que no por ser jóvenes poseen menor capacidad de éxito. En definitiva, una iniciativa capaz de dejar en el asistente muy buen sabor de boca y un deseo irrefrenable de repetir al año siguiente. Y lo que es más importante, la voluntad y la esperanza de muchos para “salir -pronto- de la caja”.

Arte de marca


A todos nos gusta jugar con las pinturas. Eric Yeo, director creativo de Ogilvy & Mather, realizó esta fascinante composición en espiral con un rotulador negro de la marca Faber Castell. El resultado, una auténtica obra rayada de arte.

¿Por qué los carteles? 

 Los carteles responden al conocido, pero efectivo, recurso publicitario de la metonimia. En este caso, la técnica de mostrar el efecto por la causa muestra lo que es posible hacer con el propio producto después de comprarlo. Y si, además, se asocia al concepto de la perfección en el arte, mejor que mejor.